Durante el acto de reconocimiento de responsabilidad del Estado por la masacre de la Comunidad de Paz de San José de Apartadó, el presidente Gustavo Petro aseguró que enfrenta serias limitaciones para ejercer su mandato, al punto de afirmar que se siente como “el preso de Colombia, pero no de su pueblo, sino de su oligarquía”.
El jefe de Estado explicó que no ha podido condecorar a más de mil soldados que participaron en la recuperación de la presencia estatal en El Plateado, zona rural de Argelia, Cauca, sin que se registraran muertes. “No he podido condecorar a nadie en mi gobierno. En Cancillería, funcionarios de segundo nivel me dijeron que no había el material suficiente para hacer las medallas”, manifestó.
En su intervención, Petro planteó dudas sobre la vigencia del Estado Social de Derecho en el país y sostuvo que los tres poderes públicos han sido influenciados por intereses económicos. “Si un poder es genocida, y el otro poder no juzga, y el otro poder hace leyes de los genocidas, ¿se llama eso democracia?”, cuestionó, agregando que las instituciones actúan en función de “la codicia de los poderosos de Colombia”.
También señaló que la corrupción en las fuerzas armadas, la justicia y el Congreso genera impunidad: “Los generales se venden y por eso permiten que sus tropas asesinen al pueblo, y los congresistas que hacen las leyes se venden”.
El mandatario afirmó que ciertas doctrinas que sustentan esas decisiones se asemejan a ideologías totalitarias del siglo XX, y criticó a partidos políticos y congresistas que, según él, se oponen a las reformas sociales por intereses económicos. Hizo referencia directa a los ocho partidos que rechazaron una eventual consulta popular sobre la reforma laboral.
Petro también arremetió contra expresidentes que lo han cuestionado: “¿Acaso durante todos esos Gobiernos no fue que ocurrió la masacre en Colombia? ¿No es cuando nos llevaron a ser el tercer país más desigual socialmente del mundo?”, preguntó.
Finalmente, reiteró que la construcción de un verdadero Estado Social de Derecho pasa por que los tres poderes actúen subordinados al mandato popular y cuestionó la distribución del gasto público en Colombia. “El presupuesto se destina prioritariamente al pago de la deuda y no a la inversión social”, dijo.
Comparó además la violencia interna en Colombia con escenarios internacionales, afirmando que la violencia causada por la oligarquía ha sido más letal que la que se ha visto en otros conflictos: “La oligarquía colombiana ha hecho 10 Gazas en Colombia”, concluyó.



