Un equipo de investigadores, estudiantes y egresados del programa de Biología de la Universidad del Quindío logró publicar dos estudios complementarios en revistas científicas de alto prestigio, que develan el origen y el preocupante avance del mosquito tigre asiático (Aedes albopictus) en Colombia y el mundo.
La investigación, dirigida por el profesor Oscar Alexander Aguirre-Obando e impulsada por la Escuela de Investigación en Matemática de la Uniquindío, advierte que esta especie, considerada la segunda más invasora del planeta y capaz de transmitir virus como el dengue, el chicunguña y el Zika, tiene el potencial de expandirse y ocupar más del 70% del país, desafiando alturas superiores a los 2.500 metros sobre el nivel del mar.
El primer estudio, publicado en Zoological Studies, reconstruyó las rutas de invasión global del mosquito mediante el análisis de más de 4.000 secuencias genéticas de poblaciones en distintos países. En los hallazgos, la expansión del Aedes albopictus está directamente ligada al transporte global de mercancías y el comercio marítimo.
«El mosquito se mueve ‘como un visitante sin pasaporte’ gracias a la acción humana», explicó el profesor Aguirre-Obando. El análisis genético evidenció una estructura panmíctica, es decir, sin fronteras genéticas claras, con un alto intercambio de genes entre poblaciones de diferentes continentes. Esto sugiere una homogeneización genética a escala global, impulsada por el constante flujo de mercancías en barcos que transportan huevos o larvas del mosquito en sus cargamentos. La investigación concluye que es imperativo redoblar los esfuerzos de control vectorial en los puertos marítimos, al ser estos la principal puerta de entrada y salida de especies invasoras.
El segundo artículo, publicado en Biological Invasions, traslada la alerta al ámbito local. Utilizando modelos de nicho ecológico, los científicos proyectaron la distribución actual y futura de Aedes albopictus y Aedes aegypti (el principal transmisor del dengue en Colombia), bajo diferentes escenarios de cambio climático.
Los resultados exponen entre otras cosas que, Aedes albopictus ya está establecida en Colombia, incluido el Quindío y tiene el potencial de expandirse y ocupar más del 70% del país, llegando a altitudes superiores a los 2.500 metros. En escenarios de cambio climático (SSP245, SSP370 y SSP585 para los periodos 2041-2060 y 2081-2100), la distribución del mosquito tigre podría expandirse hacia la región Andina, alcanzando incluso los 3.500 metros de altitud, una altura donde antes no se le consideraba una amenaza.
«El aumento de las temperaturas globales podría reducir ligeramente algunas áreas de alta idoneidad, pero al mismo tiempo les abrirá las puertas de zonas montañosas más frías que antes les eran inhóspitas. Es una redistribución peligrosa», señaló Aguirre-Obando.
Más allá del impacto científico, estos proyectos destacan por la participación protagónica de estudiantes y graduados del programa de Biología de la Uniquindío, quienes se involucraron en el análisis de grandes bases de datos genéticos y en la escritura científica.
“Para los estudiantes ha sido una experiencia transformadora: aprendieron a trabajar con grandes bases de datos genéticos y con modelos predictivos, enfrentándose a preguntas científicas de alcance mundial sin perder de vista la importancia de su propio territorio”, destacó el profesor Aguirre-Obando.
Con este trabajo, la universidad de los quindianos se consolida como un referente en la investigación de mosquitos invasores, haciendo contribuciones concretas al entendimiento y manejo de una especie que representa una creciente amenaza para la salud pública local y global. Los hallazgos exigen una reevaluación de las estrategias de control vectorial en Colombia, con especial atención a las regiones montañosas y a los puntos de entrada comercial.



