Cinco bienes culturales y turísticos del Quindío tendrán restringido indefinidamente el ingreso de público debido a los daños registrados en sus infraestructuras tras el terremoto del pasado 10 de agosto.
Entre los espacios afectados se encuentran el Mirador de Filandia, la Casa del Artesano de Filandia, la Basílica Menor y el Centro Cultural de Quimbaya, y la parroquia San José de Montenegro.
A estos se suma el mural La Epopeya del Quindío, del maestro Antonio Valencia Mejía, cuya programación y visitas ya habían sido suspendidas debido a las afectaciones ocasionadas por el movimiento telúrico.
La medida se mantiene mientras avanzan las evaluaciones técnicas y se determinan las intervenciones necesarias para garantizar condiciones de seguridad para visitantes y trabajadores.
El secretario de Cultura del Quindío, Felipe Robledo Martínez, señaló que la emergencia plantea retos no solo frente a la recuperación física de los espacios, sino también para el sector cultural.
“Somos conscientes de que esta realidad nos lleva a tener que aplicar mucha gestión pública para lograr los resultados y la reconstrucción no solamente física de la infraestructura, sino social de nuestros gestores y creadores culturales”, afirmó el funcionario.
Las restricciones permanecerán vigentes hasta que las condiciones de cada inmueble permitan determinar la posibilidad de reabrirlos al público.



